¿Donde colocar el anillo de compromiso, civil y de boda?


Anillo de matrimonio

Una de las dudas más recurrentes es dónde colocar los anillos en el momento de casarnos. Y si somos más específicos, ¿en que dedo se pone el anillo de matrimonio civil?. La respuesta no siempre es simple, pues depende del país y la cultura donde se realice el acto y el tipo de ceremonias que se tengan planificadas por la pareja de futuros esposos.

No existe un protocolo o una norma de trato social que sea fija en este sentido. Y, por cierto, es necesario hacer algunas distinciones sobre el uso de anillos en Chile.

Siempre será importante destacar que en materia de convenciones sociales los actos son dinámicos. Lo que hace diez años era una norma común y aceptada, no necesariamente está vigente hoy.

En la era de la globalización también es sorprendente cómo los ritos y las formas cambian con mucha velocidad. Y también cómo existen parejas que prefieren desarrollar su matrimonio con costumbres y usos sociales vigentes en otras latitudes.

Ceremonia civil y religiosa

Lo primero que se debe determinar es si se hará una ceremonia civil y después una religiosa. O si únicamente se optará por la primera.

Lo más común es desarrollar ambos ritos y, por lo mismo, es bueno tener muy claro de qué manera se van a realizar los actos simbólicos propios de este momento especial en la historia de dos personas. Y el momento y lugar donde se ponen los anillos es uno de los más importantes.

Nunca se debe olvidar que es el símbolo de un compromiso de amor que se sella para toda la vida.

Los anillos matrimoniales también son conocidos como alianzas. Esto, porque se entiende que ahora los contrayentes son aliados. Es decir, personas que están de mismo lado y que tienen una causa y una lucha común en la vida. Ir juntos por una ruta de esperanza y alegrías; pero también el enfrentar unidos las trampas del camino, los obstáculos, los problemas, así como las pequeñas y grandes dificultades que supone este caminar de amor.

Una de las preguntas más básicas que debemos responder es: ¿qué tipo de anillos se usan y cuándo es el momento apropiado para usarlos?

El amor llega de diferentes maneras y de distintas formas a la vida de las personas. Tal vez todos los seres humanos podríamos hacer una película romántica con los detalles de las relaciones personales que vivimos.

Algunas de ellas son fallidas, pero otras llegan hasta el altar pasando por una serie de momentos inolvidables.

La etapa de romance o de conocimiento previo no se simboliza con una anillo o sortija por lo general. En nuestro país, conocemos esto como pololeo. Pero no existen anillos en esta etapa, salvo alguna excepción en la vida de las parejas; pero que no es común en este tiempo ni tampoco en épocas pasadas.

La tradición más habitual es que cuando las personas entran a la etapa de novios usen argollas denominadas ilusiones. Es decir, cuando la relación de pareja avanzó a una etapa más profunda y se vislumbra en el horizonte un futuro matrimonio.

Se trata de sortijas muy delgadas y por lo general de oro o plata. Se usan en la mano derecha y declaran no solo la presencia de una relación sólida, sino que de la preparación para un enlace nupcial.

Por lo mismo, aquí estamos hablando de un amor más profundo y que pasó la prueba del tiempo y sigue su desarrollo en materia de cariño, respeto, amor y el íntimo anhelo de permanecer juntos a través del tiempo.

No siempre los futuros novios optan por estas sortijas. Muchas personas prefieren saltarse esta tradición o, simplemente, pasan inmediatamente a la etapa de compromiso más profundo que supone una inminente boda.

La vida, entonces, continúa para los enamorados. Y avanzan hasta llegar a ser novios. Es decir, cuando existe la decisión de contraer matrimonio de acuerdo a la tradición chilena.

Una vez que existe fecha o decisión definitiva de casamiento se usa el anillo de compromiso. Por lo general, se utiliza junto a las ilusiones (en el caso en que se estén utilizando) siempre en la mano derecha y en el dedo anular. Y en este caso se trata del mismo anillo que se utilizará en la ceremonia de matrimonio.

A veces los futuros cónyuges hacen un acto especial para comenzar a usar estos anillos. Por lo general se realiza en presencia de los familiares más cercanos y de los mejores amigos.

Se trata de un momento de alegría y felicidad que se comparte con las personas más significativas de la pareja y permite establecer los alcances del compromiso y por lo general también el anuncio de la fecha de la boda.

Cabe destacar que no existe un tiempo específico para la etapa de compromiso. Existen parejas que deciden vivir este periodo por unos meses o hasta un año. Y otros que la prolongan por dos o tres años.

El anillo de compromiso en la mano diestra acompaña todo este proceso y todavía es más lógico su uso cuando existe una fecha consolidada en el registro civil de la república para realizar el acto solemne. Aunque, por cierto, la legislación chilena permite que este acto legal sea realizado en un lugar diferente a la oficina del registro civil.

Estos mismos anillos se trasladan durante la ceremonia principal, o después de ésta, a la mano izquierda. Es esa la tradición en Chile.

Sin duda, la ceremonia de matrimonio es el acto final de todo un proceso que une vidas para siempre.

Los anillos son un componente muy importante de este simbolismo.

En el rito católico, mayoritario en Chile, y en el de muchas iglesias evangélicas y protestantes; durante la ceremonia oficial se realiza la puesta de anillos bajo la bendición del sacerdote o ministro del evangelio en presencia de familiares, testigos e invitados especiales.

Otras tradiciones religiosas optan por desarrollar esta actividad en un momento posterior a la ceremonia en sí. Por lo general, en el momento de la recepción ante los invitados a la celebración.

Independientemente del instante elegido, los anillos de matrimonio son uno de los símbolos más significativos y permanentes de una boda.

Una de las prácticas que comienza a verse en los últimos años, es que el anillo de compromiso sea distinto al anillo matrimonial y no el mismo que solo se cambia de mano.

Siempre esto depende de los novios, porque no hay una norma común y ampliamente aceptada en este sentido. Aunque sí se trata de una costumbre que se realiza en otras naciones.

Es tan notorio que todo cambia dependiendo de la cultura, que existen algunos países en los que se usa el anillo de compromiso en la mano izquierda y el de matrimonio en la derecha. Es más. Incluso dentro de algunos estados, depende de la provincia donde se resida el uso definitivo en la mano derecha o en la izquierda para simbolizar el matrimonio. Es éste el caso de España.

Por lo mismo, son los novios quienes deben determinar con precisión qué es lo que van a hacer en las respectivas ceremonias, siempre dependiendo de la tradición particular de la zona, de sus familias respectivas y hasta de detalles propios de sus respectivas opciones religiosas.

En todo caso, la tradición en cuanto al uso de anillos es ya milenaria. Existen antecedentes históricos que indican que en la antigua cultura griega y en la egipcia se usaban este tipo de símbolos.

El dedo anular es el que se utiliza tradicionalmente para insertar el anillo. Esto, porque los romanos señalaban que este dedo de la mano izquierda estaba conectado directamente con una vena que llegaba al corazón.

Si bien es cierto que en la sociedad romana antigua estaba generalizado el uso de anillos, el que se usara como símbolo de matrimonio tenía alcances mayores, ya que implicaba que la esposa tenía también la autoridad familiar para administrar bienes internos de la familia junto con el varón.

En los tiempos modernos, podría existir una serie de detalles que hagan que los contrayentes entren en algún tipo de dudas respecto del uso de las sortijas.

Una de ellas podría ser qué ocurre si el tiempo que mediará entre la ceremonia civil y la ceremonia religiosa es demasiado largo. Muchos podrían suponer que, si es este el caso, entonces el anillo se coloque en el dedo anular izquierdo inmediatamente.

Otras personas creen que sin importar el tiempo que medie entre ambos actos, el anillo de debería pasar a la mano izquierda cuando se está ya legalmente casado.

Pero la costumbre y la tradición es que se mantenga, independiente del tiempo, en la mano derecha y se espere siempre a la ceremonia religiosa para hacer el cambio y colocarlo en el dedo en que quedará definitivamente.

Por cierto, esta costumbre no se puede aplicar si los contrayentes solo optan por una ceremonia civil y prescinden de la ceremonia religiosa.

Otra de las dudas radica en qué tipo de materiales o metales se deben usar en los respectivos anillos. Sean estos ilusiones, anillos de compromiso y/o de matrimonio.

En la cultura occidental se ha utilizado en el tiempo como material de confección el oro de 18 quilates. De acuerdo a los expertos, este material permite menos problemas de mantenimiento. A esto debemos agregar un relevante detalle: Se minimiza casi totalmente la posibilidad de alergias.

Tampoco existe una norma al respecto. Dijimos que lo común era que se usaran anillos de oro y plata. Sin incrustaciones o tallados especiales. Sin embargo, en otras culturas se precisa que se pueden usar piedras, gemas o diamantes en los anillos. Y algunas personas siguen estas tendencias.

Tradiciones o supersticiones

Otra de las tradiciones muy arraigadas en nuestra tierra es que esté tallado el nombre del cónyuge en la parte interna del anillo.

Es una práctica tan común que, por regla general, está dentro del precio de venta de los anillos y es un servicio que no tiene mayor problema en su implementación.

Por lo general, estamos hablando siempre del uso tradicional que se hace en Chile y aquí la tendencia mayoritaria es de anillos de oro, oro blanco, plata o algunas aleaciones durables que muestren un compromiso estable y duradero. Es decir, simbolizar mediante este implemento la frase habitual «hasta que la muerte los separe»

Recent Content