Escribí mis propias invitaciones… ¿te enseño cómo?


Invitacion de matrimonio

El siglo XXI está caracterizado por una invasión de lo digital en todos los ámbitos de la vida. Y un aspecto que no escapa a esta tendencia son las invitaciones a las bodas o partes matrimoniales.

 Para muchas personas, lo ideal es no hacer las cosas como lo hacen la mayoría y personalizar esta formalidad tan importante.

 La mejor forma de hacerlo y, por cierto, se trata de algo que comienza a tener creciente popularidad es escribir nuestras propias invitaciones.


 ¿Pero es eso posible?

 La respuesta es un rotundo sí.

Literalmente, manos a la obra

 Uno de los aspectos que es necesario considerar es que el insumo más importante es nuestra letra. Y tenemos, en este caso puntual, a personas que corren con ventajas. Pero también otras nunca han sido alabados por su belleza a la hora de usar su puño y estampar de manera gráfica sus conceptos. Es decir, definitivamente tienen una mala letra.

 La buena noticia es que en esta vida todo se aprende y existen cursos exprés relacionados con la caligrafía. Está claro que esto supone una inversión de tiempo y de dinero que se precisa considerar con calma. Pero vale la pena.

 Algunas personas incluso se atreven a usar cursos online o tutoriales encontrados en Internet y les ha ido bastante bien con esta iniciativa.

 Por su puesto que se debe requerir, además, de la información básica para hacer los primeros borradores. El nombre de los padres, así como de la iglesia o local de recepción son importantes. Tan relevantes como las fechas, direcciones y horarios correspondientes.

 No se debe comenzar el trabajo sin tener totalmente chequeadas estas informaciones.


El Factor Tiempo

 Una de las cosas que nunca debemos olvidar es que necesitamos hacer una planificación que nos permita estar muy seguros de las etapas que vamos a seguir y cumplirlas a cabalidad. Por lo mismo, la planificación es esencial para que cada día tenga su afán y lleguemos a tiempo con las invitaciones.

 Escribir a mano versus usar una imprenta o una impresora de calidad, tiene muy grandes diferencias. La fundamental es que la inversión en tiempo es muy alta al escribir a mano. Es por eso que se debe estar muy seguro o segura a la hora de llevar adelante este plan.

 Si no se dispone de mucho tiempo, entonces esta idea podría ser una gran recarga para los novios.

 Si volvemos a considerar la idea original, hacer invitaciones será algo que hará que nuestra boda comience con una verdadera joya entregada a los invitados.

 La caligrafía es un verdadero arte que permite que un escrito tome características muy valiosas.

 Siempre existe una tipografía en los computadores y en sus programas conocidos como procesadores de texto que imitan la escritura a mano. Pero no es lo mismo que hacerla y personalizarla.

  Ahora bien, si con un curso y la práctica correspondiente no se consiguió el resultado esperado, entonces uno de los últimos recursos es contratar los servicios de un caligrafista profesional. O, por qué no, pedirle a una persona de confianza que lleve adelante esta labor.

Algunos Consejos

 Una de las cosas que nunca debemos olvidar que aunque hagamos a mano las invitaciones no debe dejar de tener un diseño general, colores apropiados y un concepto central que le dé una línea temática a la ceremonia y a la fiesta.

 Muchas personas, de hecho, mandan a imprimir las tarjetas con los colores, fotografías y otros elementos visuales. Sobre ellos entonces se hace la escritura.

 Si se tienen los dones y talentos apropiados, una persona se puede embarcar en la gran tarea de hacer el parte matrimonial partiendo desde cero. O sea, literalmente desde una hoja en blanco.

 Independiente de esto, siempre habrá que seguir las normas respecto de lo que se tiene que escribir. El contenido siempre será muy relevante. Las frases especiales o la poesía que uno pueda introducir no son un detalle menor. Al contrario. Se trata de elementos fundamentales en la obra.

 También es necesario poner mucho énfasis en la ortografía. Aunque se elija un estilo informal, esto no autoriza a usar bien las palabras, la puntuación, el uso de tildes y otros.

 Los nombres siempre deben ser bien escritos. No olvidemos que las reglas de ortografía no se aplican a nombres y apellidos. De hecho existen familias que son “González” y otros son “Gonsalez”, debemos estar seguros de escribir apropiadamente los nombres de los familiares y también de los invitados.

Siempre Existen Protocolos

 El escribir un parte matrimonial supone seguir ciertos protocolos o normas básicas de redacción y estilo.

 Existen muchas ideas en internet y la mayoría de ellas está basada en información fidedigna. El copiar ciertos estilos o adaptarlos, sin perder los márgenes tradicionales de redacción, y conseguir un trabajo final de nivel es el verdadero desafío en esta etapa del trabajo.

 Una de las tradiciones en materia de invitación es que es común que los padres deberían ser los que presenten a los novios y su futuro enlace. En el centro de la tarjeta, por general, se colocan los nombres de los novios y un mensaje de amor que los identifique.

 Los nombres de las familias deben colocarse en las dos esquinas superiores. Y las esquinas inferiores se reservan para la frase: “Se ruega confirmación de asistencia (S.R.C.)”.

Tradición versus originalidad

 Siempre existe un duda razonable cuando pensamos cuál es límite permitido si es que mi anhelo es ser creativo u original.

 El hasta dónde puedo correr el cerco del protocolo es difícil de determinar. El criterio y el buen gusto serán elementos clave a la hora de tomar una buena decisión. El consultar con familiares, con personas de experiencia y hasta con profesionales del área siempre será una muy buena idea.

 El personalizar los partes de boda constituye una tendencia cada vez más fuerte, pero no por eso podemos dejar atrás todas las fronteras de las normas de uso y trato social. A veces la distancia es muy pequeña entre la originalidad y el mal gusto.

 El tratar de ponernos en la mente de los invitados y dejar una buena impresión es un buen punto de partida. El que los cánones de belleza de nuestra sociedad se manifiesten, también es factor de decisión.

 Imaginar el tipo de letra, los colores, el concepto propuesto y el diseño de las tarjetas en otros elementos de decoración e información que se usarán durante la ceremonia puede ayudar igualmente a centrar nuestro trabajo final.

 De todas maneras; el usar tinta, lápiz y papel será siempre una idea que marcará una positiva diferencia en quienes serán parte de una jornada inolvidable y maravillosa.


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