Las mejores plantillas para crear tus propias invitaciones


Plantillas de matrimonio

Los adelantos de la tecnología permiten no depender de una imprenta o de un diseñador gráfico para hacer las invitaciones para las bodas o también llamados partes matrimoniales, como se conocen en Chile.

Con la tecnología que se tiene en cada hogar es posible hacer las invitaciones y lograr personalizarlas a gusto de los contrayentes. La magia está en usar de una manera apropiada las plantillas del popular procesador de texto “Word”. Es decir, una herramienta presente en prácticamente todas las familias del país o, por lo menos, con acceso a ella.

Tiempos Antiguos

 En los tiempos pasados, hablamos hace una década atrás y anteriores, era común que los partes matrimoniales fueran un servicio especializado que había que contratar sí o sí. Esto agregaba un ítem más al presupuesto total del evento e implicaba también una importante inversión de tiempo.

 Las imprentas de todas los tamaños tenían la posibilidad de hacer este trabajo y ponían todo su staff profesional al servicio de los futuros cónyuges. Y, en muchos casos, la contratación de un profesional del diseño que se encargará de todos los detalles permitía salir del paso y lograr un producto final de calidad.

 El proceso implicaba una visita a la imprenta o al profesional y tener una conversación para dar a conocer qué es lo que se quería.

 Lo común es que con una sola visita no fuera suficiente y había que darse el tiempo para elegir lo mejor.

 En esos tiempos había libros especiales con sugerencias. Eran plantillas en papel que servían de base para lo que se necesitaba. Por regla general, los cambios que se podían hacer no eran muchos. A veces el tipo de letra, la frase de amor y los colores del fondo.

 Y en otras ocasiones, ni eso.

 Todo el sistema era bien engorroso, pero se salía del paso. Algunos con más éxito que otros.

 Pero todo esto era costoso.

Una época de cambios

 La revolución digital y los cambios en materia de tecnologías de la información, así como el desarrollo de diversos tipos de software, han significado también una democratización al acceso de las técnicas de diseño.

 Desde hace algunos llegó para quedarse la tendencia de confeccionar los partes de matrimonio por los mismos novios.

 Es una experiencia singular que permite jugar con colores, con gustos especiales y buscar estilos que serán muy importantes de hacer coincidir con otros aspectos de la ceremonia y otros actos que la boda conlleva.

 Los colores de los centros de mesa, las flores, los adornos del local de recepción y de la iglesia, e incluso los colores usados en los trajes de los novios inciden en el diseño de los partes matrimoniales.

 En el suma y resta, el proceso es muy positivo. Pero como todas las cosas de la vida, debe hacerse con el rigor, el cuidado y el tiempo apropiado para llegar a un buen puerto.

 Naturalmente se recomienda que ambos contrayentes participen del proceso completo. La elección de cada uno de los detalles es importante y es más que recomendable que exista un acuerdo.

 La tradición indica que la novia tomará la iniciativa y colocará el máximo de ideas sobre la mesa. Pero, en el tiempo, presente muchos varones tienen excelentes propuestas y un muy buen gusto. Esto puede enriquecer significativamente el trabajo que se esté desarrollando.

 El plan es que exista diálogo, conversación, que se elijan entre muchas alternativas y que comiencen el proceso de descarte o de adopción de ideas juntos. Tal vez no será tan rápido como se esperaba, pero un ejercicio de esta naturaleza les ayudará mucho a sentir que comienzan juntos un hermoso camino de vida.

Los pasos del proceso

 Una de las cosas que debes conocer es que no se partirá de una hoja en blanco. Es decir, se puede ser muy creativo y comenzar desde cero y crear de la nada una gran invitación. Pero para hacerlo se tendrá que tener un nivel mínimo de conocimiento de los programas a usar y poseer una creatividad por sobre el promedio del común de los mortales.

 Como ese no es el caso de la mayoría de las personas, entonces nos encontramos con una muy buena noticia. Gran parte del trabajo ya ha sido realizado y existen plantillas gratuitas, versátiles y listas para usar que harán mucho más simple el proceso.

 La ventaja de hacer en casa los partes no es solo el ahorro monetario. En esencia, uno puede buscar plantillas, usar imágenes y otras herramientas y trabajar hasta quedar plenamente a gusto con el resultado final y, claro, tener un trabajo altamente personalizado.

 De hecho, no necesariamente tienes que sacar una plantilla de algún portal de internet. Basta con abrir Microsoft Word, pues este programa ya tiene opciones de plantilla que puedes usar y modificar para el uso inmediato.

 Una persona con nivel usuario intermedio de tecnologías de la información no debería tener problemas en hacer esta labor.

 Si no fuera este el caso, existen tutoriales o cursos para usar de la mejor manera las herramientas que están a un click de distancia.

 En un buscador se pueden encontrar videos tutoriales y paso a paso uno puede aprender a confeccionar invitaciones a bodas. Solo se necesita el tiempo apropiado, paciencia y nunca olvidar que todo se puede abordar y que nadie nace sabiéndolo todo.

Un concepto, una Boda

El concepto central creativo es el elemento clave para llevar tus sueños a la realidad. La boda puede ser temática, clásica, étnica, al estilo norteamericano (como en una película) o con ideas novedosas y únicas que harán que el evento sea inolvidable.

 Sea como sea, el concepto central debe estar claro y eso se debe traspasar al parte matrimonial y la plantilla correspondiente debe ir a la par con esta idea.

 El concepto central parte con un tema. Algo así como si escribiéramos nuestra propia novela de amor y la tenemos que situar en un lugar determinado y en un tiempo apropiado. Y esto ya nos permite jugar con costumbres, colores, vestimentas y similares.

 No es lo mismo elegir la Edad Media o París en la segunda mitad del siglo XX.

 No necesariamente debemos pensar en reproducir nuestra propia historia de amor, con nuestra ciudad y nuestra época. Aquí debemos sentirnos libres y, tal vez, pensar en los aromas y colores de un bosque; en una pradera con hermosas flores en primavera o con un pueblo tradicional que sea el escenario ideal de una historia de romance.

 Algunas parejas optan por lo tradicional. Para otros el diseño y todo lo que conlleva el matrimonio debe ser futurista. Y, por qué no, idear una mezcla bien pensada de todo lo anterior.

 En realidad, lo importante es tener el concepto muy claro y luego de eso elegir la plantilla que refleje lo que queremos. Y hasta podemos modificarla si es necesario.

 Imágenes y tipografía

 La elección de la imagen apropiada es fundamental. El color, el motivo, la resolución son temas importantes. A veces gusta mucho una fotografía o un paisaje especial, pero que no tiene el tamaño apropiado y usarlo es inconveniente. Y todavía más cuando se llega a la impresión final.

 Si se va usar una imagen determinada debemos asegurarnos de dos cosas por lo menos.

 La primera de ellas es que sea una imagen libre o sin derechos de autor. En estos tiempos, eso puede ser un peligro potencial porque las leyes protegen el trabajo de los profesionales de la fotografía, artistas y creadores en general. Y usar algunas imágenes requieren un permiso especial o pagar un monto a convenir para su uso.

 En internet existen un gran número de portales que entregan imágenes y fotografías de primer nivel y libres de derecho de autor.

 Otro punto tan relevante como el anterior es que se necesita una resolución o un tamaño suficiente como para manipular sin perder la esencia de la imagen. Esto todavía se nota más al momento de hacer una impresión.

 Nunca se debe olvidar que lo que se ve bien en pantalla, no necesariamente se verá bien en el papel.

 El tipo de letra igualmente es un elemento para poner cuidado. A veces en pantalla tenemos un tipo de letras que se ve impecable, pero son ininteligibles cuando los invitados tratan de leer. Por lo mismo, el tamaño y el tipo de letra debe ser bien escogido.

 Aquí el consejo es no pasarse de la raya con la creatividad o la exclusividad.

 El intentar lograr un trabajo único a veces nos juega una mala pasada y la elección de las letras es demasiado rebuscada.

 El objetivo general es que sea un tipo legible y que sea entendido por un niño de ocho o nueve años y que sea posible comprender con facilidad por un adulto mayor de más de ochenta años.

Contenido: Esas palabras que perdurarán toda una vida

 Muchas personas abordan un mensaje especial en sus partes matrimoniales.

 Es común que se usen frases de amor que han traspasado generaciones y que siguen siendo muy significativas. Otros prefieren pensamientos bíblicos o de libros relacionados con el amor de pareja. Unos pocos incluso eligen frases de sabiduría universal.

 Pero otras personas optan por un mensaje personalizado. Es decir, de su propia experiencia salen hermosas frases o párrafos que le dan un sentido especial a la invitación.

 Esto puede hacer que el parte matrimonial sea único y que termine formando un estilo que haga una hermosa diferencia para los novios, sus familiares e invitados.

 No se debe tener miedo nunca a escribir nuestras propias frases. Esto hará que el trabajo sea muy personalizado y exclusivo.

 El antiguo consejo de los romanos era que a escribir se aprende escribiendo.

 El poner manos a la obra implicará el tener muy en cuenta que la frase para el bronce no saldrá a la primera. Que habrá que hacer muchos borradores y que, definitivamente, se terminará uniendo un pensamiento por aquí y otro por allá.

 No es equivocado el pedir ayuda o hasta modificar lo que otros escribieron antes.

 Lo importante será llegar a la frase que le dé sentido a ese momento mágico.

Tamaño del papel

 Pero el diseño y uso de la plantilla no es el único elemento a considerar. También es importante entender que el tipo y tamaño de papel son relevantes.

 A veces se eligió y se trabajó una plantilla hasta terminar una labor perfecta y cuando se hizo la prueba en papel no coincidía y el hacer los ajustes de tamaño no siempre es tan fácil. Es más. A veces es tan engorroso como hacer el trabajo de nuevo.

 Como la idea es imprimir también en casa, entonces es preciso asegurarse que la calidad de impresora es la óptima para este tipo de labor y que se tiene las cargas necesaria de tinta para abordar sin contratiempos el proyecto.

 Pero también la tinta debe adherir perfectamente con el papel elegido. Estos últimos pueden ser muy bellos, pero inmanejables con ciertas impresoras caseras.

 Como el diseño ya está digitalizado, muchas personas hacen la entrega física a los invitados y el mismo diseño sirve para hacer un recordatorio que puede ser enviado a través de correo electrónico o redes sociales. Pero siempre será conveniente recalcar que estamos hablando de un recordatorio.

No se usa el hacer las invitaciones exclusivamente de manera digital. Siempre se debe entregar el original en papel.

 Esto último es lo mejor, porque es en este último material donde se ve mejor el diseño y cada uno de los detalles. Se puede apreciar de manera más adecuada el trabajo realizado.

 Y también se debe considerar que muchos de los invitados no son nativos digitales, ni usan las tecnologías de la información de manera fluida.

 Y existe una gran diferencia en recibir la invitación en papel que recibirla por redes sociales o correo electrónico.

 Otros usos del diseño elegido

 Cuando ya se tiene elegida la plantilla y personalizada, ese mismo diseño puede servir para otros usos.

 Durante un matrimonio se necesitarán la nómina de invitados por mesa, el nombre o número de la mesa, algún agregado a las cortinas u otros adornos y hasta fondos de pantalla para alguna muestra audiovisual.

 Esto sin considerar que se usa mucho y cada vez más el que los recién casados envíen una tarjeta de agradecimiento por la asistencia a la boda. Y usar las mismas líneas del diseño original será algo que optimizará los tiempos.

 Todo esto, en realidad, debería tener el mismo diseño, o una base muy parecida, al que se utilizó en los partes matrimoniales.

Algunos detalles a abordar

 Si bien las plantillas de Word o las que se puedan adaptar de algún portal de Internet son ampliamente usadas, no por eso son perfectas.

 Uno de los puntos que debemos tener siempre muy en cuenta es la ortografía. Una palabra mal escrita, un letra fuera de lugar, un punto donde no debe ir, puntuación deficiente o frases inentendibles están a la orden del día.

 Ocho o diez ojos siempre van a ver mejor que cuatro. Será muy bueno que mostremos el borrador final, impreso en papel, a muchas personas. La idea es que busquen los errores que pudieran estar presentes.

 El consejo de hacerlo en papel es que en una pantalla muchas cosas se pasan por alto y recién impresas es posible detectarlas.

 No hay que confiar del todo en el corrector de ortografía que tiene el propio Word u otros que se encuentran en la red. Muchos textos, aunque pasen por correctores, igual tienen faltas.

Además se deben chequear las fechas, horarios, nombres propios de los participantes y las direcciones. Es mejor preguntar esto a los directamente involucrados, y más de una vez si fuese necesario.

 El tema de la dirección es especialmente sensible. El enviar a los invitados a otro lugar de la ciudad o la región puede ser particularmente grave.

 Todo se puede perder en la impresión

 A veces se ha realizado un gran trabajo en materia de elección y trabajo con la plantilla.

 E incluso los borradores están bien y se han realizado las correcciones del caso. Y viene la impresión final y el resultado no es el esperado.

 Tal vez la tinta no se fija apropiadamente al papel, se pierden algunos colores y otros problemas similares y notorios.

 Es por eso que debemos estar seguro que tenemos el equipamiento adecuado. Esto, porque un parte matrimonial no es como hacer un trabajo escolar o un informe universitario.

 Existen empresas especializadas que hacen impresiones a medida y que pueden ser un gran aliado a la hora de terminar un trabajo con una calidad de excelencia y que no pierda los detalles del diseño trabajado.

 No es un tema menor que la impresión sea la adecuada.

Proceso final

 La elección del sobre que cubra la invitación debe ser vista como la parte final del trabajo. Algunas personas también se dan el trabajo de confeccionar e imprimir este elemento.

 Independientemente de esta elección, también el parte de boda debe llegar a los invitados.

 Cada vez menos personas utilizan el correo tradicional. Por lo general, se entrega el parte matrimonial en una visita ad hoc. La excepción obvia es para aquellos familiares e invitados que viven en otras zonas geográficas.

 Y una vez que las invitaciones han llegado a su destino, entonces será necesario abordar otros aspectos de la boda. Esta etapa es significativa, pero es solo una más en el que es tal vez el proyecto personal más importante de nuestras vidas.


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