Rulos, liso… ¿Cómo hacer el peinado que quieres?


Peinados de novia

No cabe duda que un matrimonio es un acto de celebración y fiesta donde la novia ocupa un lugar de privilegio. Es por eso que cada detalle, cada accesorio y cada elemento relativo a su imagen es sumamente relevante en esta ocasión única y especial.

Y el peinado constituye uno de esos aspectos que no se pueden soslayar cuando se trata de idear y desarrollar un matrimonio ideal.

En este espacio no podríamos agotar el tema de los peinados desde el punto de entregar todas las respuestas y dando el punto preciso a cada una de las interrogantes que pueden surgir en esta materia.

Y como cuando se trata de gustos no hay nada escrito, podríamos tener casi literalmente tantos consejos y pautas como novias hay sobre la faz de la tierra. Por lo mismo, únicamente entraremos al área de los consejos generales.

Aspectos a tener en cuenta

Será tal vez el día más feliz de la vida de una mujer. Por lo mismo, no hay que dudar en hacer una cita con un o una estilista de confianza o contratar una hora en un buen salón de belleza.

Es muy complicado e inusual que cada novia ponga manos a la obra y sea ella misma quien se peine en tan magna ocasión.

Siempre debe haber un modelo a seguir. Nuestras abuelas miraban a novias en revistas o seguían las pautas del cine de su época. Nuestras madres pudieron ver revistas especializadas, catálogos de belleza e incluso inspirarse en series de televisión abierta o la naciente televisión por cable.

Hoy existe una gran cantidad de información e imágenes. Los modelos son literalmente millones, pero existen otros pasos a seguir más que buscar la imagen perfecta.

Lo primero es conocer a cabalidad el tipo de pelo que se tiene. El largo, la textura y otros componentes son esenciales para una buena planificación.

A lo anterior es preciso agregar el tipo de rostro que se tenga y también el color de la piel.

Por último, todo debe seguir la línea del buen gusto y se tendrá que combinar con el modelo del vestido, el escote que se use, el horario de la ceremonia y hasta de la época del año de la que estamos hablando.

 Tiempo de planificación

En la vida todo tiene su tiempo y el peinado ideal no puede ser dejado para última hora.

Uno de los consejos más importantes es que por lo menos cuatro meses antes debe estar elegido el o la profesional que tendrá la misión de hacer un trabajo que será evaluado por todos los invitados.

Igualmente cabe destacar que también con meses de antelación se debe hacer un trabajo de cuidado del cabello. Cortar las puntas en el momento justo, tener una nutrición adecuada y cuidar mucho el lavado del cabello es lo básico cuando se apunta a llegar muy bien a lo que señalaremos como el gran día gran.

El presupuesto para este ítem no debe ser reducido y es necesario sacar el mejor provecho al precio en función de la calidad.

Y, claro, el lograr que el o la experta vaya hasta nuestra casa para hacer el trabajo es algo que permitirá optimizar el tiempo y los distintos procesos que son parte de cumplir el objetivo de tener la boda perfecta.

No olvidar el entorno

El siglo XXI nos invita a no dejar ningún detalle al azar. Y el entorno donde se realizará la ceremonia y posterior recepción son esenciales para el tipo de peinado que se elegirá.

Las características y luminosidad de la iglesia o lugar de culto deben ser considerados. Un lugar bien iluminado y un horario apropiado harán una diferencia a la hora de lucir el cabello.

 El desarrollar actividades al aire libre también debe ser un factor a tener en cuenta. Los colores de los fondos no solamente importan al generar fotografías y videos de registro. También los colores de la ropa y el peinado serán considerados a la hora de hacer la elección.

 El peinado va al vestido y no el vestido al peinado

El look elegido determinará el toque que se le tendrá que dar al peinado.

Lo normal es que si se eligió un vestido que llame la atención por el corte, la tela o el diseño; entonces el cabello deberá ser arreglado de una manera sencilla. Por el contrario, si el vestido es de un modelo más bien clásico y llano; entonces es factible jugársela por un peinado semi recogido, pelo suelto con ondas, capul o la tendencia que nunca pasa de moda: trenza despeinada.

Tampoco se debe descartar el pelo suelto con volumen, especialmente cuando las características del rostro acompañan. O cuando el estilo de la ceremonia es con aires más liberales o menos convencionales.

 El día para ser única

No es menor el tema de entender que no se trata de uniformidad o moda.

Por cierto que las tendencias sociales deben ser consideradas, así como las opiniones de expertos y entendidos en la materia. Pero no lo que resultó para la cuñada o la mejor amiga servirá sin análisis para todas las novias.

Los profesionales lograrán un triunvirato óptimo: una gran pasión en el trabajo, la comodidad de la futura esposa y el personalizar cada caso.

No debería nadie conformarse con menos.

 Los complementos también tienen su tiempo

 Si la novia usa o usará aros. Igualmente si utilizará o no una tiara son muy importantes a la hora de lucir perfecta con el peinado de ensueño.

Sin embargo, este tipo de elementos en ningún caso se deben comprar antes de elegir el peinado. Esto esencialmente porque la presión por escoger un corte o un arreglo de cabello que sea acorde con lo comprado puede derivar en un resultado menos esplendoroso.

 Se elige el peinado y luego vienen los complementos.

Peinado a todo evento

 Uno de los objetivos a lograr es que el peinado debe mantenerse intacto y firme durante toda la boda. Sin duda, esto es particularmente relevante cuando se realiza la ceremonia o la recepción al aire libre. De ahí que se hagan pruebas con antelación y comprobar que el peinado se mantendrá prácticamente a todo evento.

Pasos finales

 Ya dijimos que una novia podrá elegir el tipo, los detalles y los más mínimos aspectos de un buen peinado.

 Pero nunca se debe olvidar que no se deben improvisar los pormenores. Incluso el tipo de invitados que están en la lista pueden determinar el estilo general que usará la novia. Porque nunca una invitada debería lucir mejor que la persona que dará el sí en el altar y será la más admirada y aplaudida en la fiesta.

 También la selección de la música que será tocada en la recepción y en la eventual fiesta puede incidir en el peinado que permitirá mostrar lo mejor de ella y lucir bien en ese momento único y en los recuerdos que de ese instante se generen

Recent Content