¿Qué corte uso?, Haz tu vestido de novia corte sirena con cola.


Vestidos de novia corte sirena

El vestido de novia es uno de los elementos principales de toda boda de ensueño, por lo que muchas mujeres tienen la obligación de responderse una pregunta importante al respecto: ¿Lo compro o lo hago yo?, así que aquí te daremos la información necesaria para que no tengas ninguna duda.

Hacer tu propio vestido de novia no es tan difícil como muchos lo pintan, solo debes ser creativa y seguir los parámetros indicados para poder plasmar esa idea que tanto quieres, de esta forma podrás complacer perfectamente todos tus deseos y lucir como una auténtica reina en ese día tan importante.

Así que ha llegado el momento de atreverse y dejar la frustración y la incertidumbre a un lado, es hora de que tengas a la mano todas las herramientas y conocimientos que te permitan crear ese vestido de novia con el que siempre soñaste casarte, tomando en cuenta cuál de los tipos le favorece más a tu cuerpo, su acoplamiento con el peinado y muchísimo más.

El primer paso para crear tu vestido de novia es decidir correctamente qué tipo de vestido es el que más te conviene.

Determinar la forma del vestido es algo que va muy de la mano con las proporciones de tu cuerpo, ya que ninguna mujer es exactamente igual a la otra, así que una de las asignaturas más importantes del vestido es resaltar esa belleza única de tu físico que te hará lucir incomparable durante toda la ceremonia.

A continuación, te dejaremos una serie de recomendaciones que puedes seguir dependiendo de tu cuerpo y qué aspectos de ti quieres realzar.

  • ·  En el caso de que tus caderas sean más ancha que tus hombros, lo más recomendable es fabricar un vestido de tipo triángulo, con un corte princesa, imperio o de estilo silueta A, que te permita lucir una apariencia bastante equilibrada que resalte tus atributos.
  • · Por otro lado, en el caso de que el busto y tu cadera sean amplias y no tengas una cintura definida, lo que más se estila es optar por crear un vestido de tipo manzana, con un corte imperio o, preferiblemente, silueta A, que te permitan alargar tu silueta y lucir imponente.
  • · Seguidamente, el vestido de triángulo invertido es recomendable para las mujeres que tienen hombros anchos y caderas estrechas, pudiendo tener un maravilloso corte de sirena o un corte princesa que presuma de tus curvas.
  • ·  Asimismo, si tu cuerpo tiene las mismas proporciones en hombros y caderas, sin una cintura definida, se recomienda optar por un vestido estilo rectángulo, que te permita definir tu cintura, pudiendo agregar la utilización de un cinturón. Los cortes recomendados son princesa, columna, silueta A e imperio.
  • · Por último, si tu busto y tus caderas tienen proporciones equilibradas y gozas de una cintura definida, es hora de optar por un vestido reloj de arena. Este vestido realmente se encargará de resaltar tu sensualidad, siendo el corte de sirena la opción más indicada para ser el centro de todas las miradas durante ese día especial.

Elegir la tela es tan importante como idear el diseño general

Una de las cosas que debes considerar al momento de elegir la tela para tu vestido es el lugar y el momento del día en el que se llevará a cabo la ceremonia, así podrás descartar telas muy calurosas o brillantes si tu boda es en plena luz del día, solo por dar un ejemplo.

Además, también es importante que analices tus propias habilidades en la costura y optar por un tipo de tela que te sea más familiar y te permita trabajar sin tener muchos errores, a veces la simpleza es mucho más hermosa que las cosas sumamente complejas, no lo olvides.

En este sentido, las telas que están siendo más demandadas en el mercado son el chifón, a causa de su delicadeza y nivel de transparencia que la hacen muy manejable, la tejido de punto, la tela muaré, seda, satén, tafetán y tul entre otras.

Por supuesto, en este punto también juega un papel importante tu presupuesto, así que también debes adaptar tus posibilidades a ello. Por ejemplo, telas como la seda suelen ser algo difíciles de costear, así que antes de aventurarte debes dar un repaso por tus cuentas.

Volviendo a las telas, el satén es la opción ideal si quieres un vestido brillante que sea implacable a la vista, mientras que la organza le dará a tu vestido una apariencia más rígida, crujiente y estilizada, dependiendo del diseño.

A tomar medidas

Con la finalidad de tener una precisión exacta, lo mejor es que le pidas ayuda a un amigo o familiar que pueda encargarse de realizar la medición más precisa posible.

Recuerda utilizar el sostén que usarás el día de la boda para medir el busto. A su vez, en el caso de las caderas, recuerda adoptar una pose con los talones juntos y, eso sí, no olvides medir la distancia desde la clavícula hasta el dobladillo del vestido, tomando en cuenta los zapatos que utilizarás el día de la boda.

Ya con toda esta información, estarás plenamente capacitada para plasmar en un papel tu primer bosquejo del vestido de novia que quieres, teniendo ya la ventaja de contar con las medidas exactas de tu cuerpo que te puedan dar una aproximación más precisa a cómo podría ser el acabado final de la pieza y cómo luciría en ti el vestido que tienes planeado confeccionar.

Crea los patrones de costura

Si tienes experiencia con los patrones, utiliza las medidas que tomaste y añade unos 4 centímetros para emplazar allí la costura. Sin embargo, en internet también puedes encontrar patrones pre diseñados que te sirvan como guía a la hora de crear los tuyos.

Con los patrones, ya puedes comprar la cantidad de tela exacta que necesitas, dependiendo si quieres agregar texturas y, sobre todo, la longitud exacta de esa hermosa cola que quieres presumir, cosa que es recomendable definir en un nuevo bosquejo, antes de realizar los primeros cortes.

¡A coser!

Tras tener la figura ya debidamente armada y cosida, no te olvides de utilizar alfileres para realizar tus pruebas y constatar que el diseño y las texturas que has pensado son totalmente viables. Luego, ponte el vestido con la ayuda de un amigo y observa cómo funciona tu idea con los alfileres, recuerda: ¡después de cortar ya no hay vuelta atrás!

Si todo ha salido según lo planeado, el siguiente paso es remover los alfileres y empezar a coser encima del lugar en el que estaban colocados, de esta forma quedará perfectamente plasmado el diseño que probaste, sin la posibilidad de que exista margen de error alguno.

Luego de esto, ha llegado el momento de colocar esos retoques y accesorios finales en pedrería o similares que hacen que el vestido tenga ese toque especial y único para tu gala.

Recuerda también hacer una medición realmente precisa para colocar el cinturón, en caso de que lleve uno, en el lugar adecuado, ya que detalles pequeños como ese son capaces de arruinar la apariencia final del vestido, no des ningún detalle por sentado y mantente concentrada en todo momento.

A cortar los hilos sueltos y disfrutar de tu creación

El último paso es cortar esos molestos hilos sueltos para darle un acabado elegante y profesional a tu vestido, chequeando siempre que todos los ajustes y accesorios estén correctamente insertados para prevenir cualquier accidente.

Ojo, no olvides revisar las instrucciones de cuidado de la tela para que preserves perfectamente su estado hasta que llegue el día indicado, de esta forma estarás segura de que el vestido se mantendrá intacto hasta el momento que tengas que presumir de él.

Como habrás visto, crear tu vestido de novia es cuestión de dedicación, concentración y constancia, esfuerzo que será totalmente recompensado cada vez que veas en las fotos y álbumes de recuerdo de tu boda, lo maravillosa que lucías gracias a tu creación.

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