¡Me estresa!…¿Busco vestido ahora o es muy pronto?


Elegir el vestido de novia es el momento más emocionante de planificar una boda, pero a la vez es al que más tiempo tienes que dedicarle.

Esto no debería significar una preocupación para ti, todo lo contrario, debe ser una ocasión especial y divertida.

Por eso queremos ayudarte a responder una de las preguntas más importantes para toda novia ¿cuánto tiempo antes debo comprar mi vestido de novia?

Lo ideal es comenzar con un año de anticipación, ya que hay muchos detalles a tener en cuenta y lo que menos quieres es sentirte presionada, porque eso hará más difícil la búsqueda.

Aunque en esa fecha parezca que todavía falta una eternidad para la boda, ten en cuenta que tienes muchísimos otros preparativos que coordinar y un año se pasa demasiado rápido.

Para despejar mejor todas tus dudas, te presentamos un timeline con las 5 etapas más importante del proceso de compra.

 Comienza la búsqueda

12 meses antes de la boda ya debes tener planificado el presupuesto que estás dispuesta a invertir en tu vestido. A eso tienes que sumarle los costos de las modificaciones y los accesorios.

Antes de comprar el vestido necesitas tener una idea de qué estilo estas buscando. Para ir adelantando esta parte podrías comenzar a mirar catálogos, revistas, Pinterest, etc. Esto te ayudará a tener un mayor conocimiento sobre las tendencias actuales y que el día de tu boda luzcas moderna.

No te apresures y evita comprarlo antes de esta fecha. Ver demasiados vestidos con mucha anticipación te provocará más dudas y te costará elegir el adecuado. Además, cada temporada se lanzan nuevos diseños y lo mejor es asegurarse de tener las últimas opciones disponibles. 

Hay un aspecto muy importante que determinará el tiempo de anticipación que necesitas para comprar el vestido: el diseño. Si lo que deseas es un diseño exclusivo para ti, tendrás que comenzar al menos 10 meses antes, ya que al diseñador le tomará muchas horas de trabajo crear el vestido de acuerdo a lo que quieres y que se adapte perfectamente a tu cuerpo. En cambio, si prefieres un diseño ya establecido que no requiera demasiados ajustes, te llevará una menor cantidad de tiempo.

Por último, en esta etapa, debes empezar a buscar salones cercanos a tu ciudad. Vas a encontrarte con tantas opciones que será difícil elegir por dónde arrancar. Un tip que puedes poner en práctica es armar un TOP 3 con los que se adapten a tus preferencias y a tu presupuesto. Recuerda que los salones trabajan solamente con cita y sus agendas se ocupan rápidamente. ¡No querrás quedarte sin lugar!

Hora de decidir

8 meses antes de la boda es el momento de empezar a probar todos los vestidos que quieras. Ahora es cuando debes tomar la decisión final y elegir el que más te guste. Pero ¿cuándo sabrás que es “el indicado”? Muy simple, cuando no quieras quitártelo.

Lo más probable es que te llevará un par de semanas hasta que lo encuentres, por lo tanto deberás tener mucha paciencia y no perder el ánimo. Un buen consejo es que elijas a 3 personas de confianza (como tu mama, tu hermana o una amiga) para que te acompañen. Entre menos personas mejor, ya que escuchar muchas opiniones pueden confundirte aún más.

También puede suceder que al principio te sientas un poco mareada con tantas opciones de diseñadores, telas, cortes y precios. Por eso lo mejor sería que tomes fotos de todos los modelos que te has probado y una vez que te encuentres relajada en tu casa, analices con calma cuáles te gustaron más y cuáles prefieres descartar.

Ahora si lo que estás pensando es comprar el vestido en el exterior a través de un sitio web, existen ciertas recomendaciones a seguir. Lo primero que tienes que hacer, es asegurarte que sea un sitio de absoluta confianza. Para eso puedes leer las experiencias de los usuarios que ya han comprado en esa página y verificar si quedaron satisfechos.

Luego ten presente los tiempos de envío ya que estos a veces pueden extenderse más de la cuenta. En algunos sitios el envío es gratuito y en otros tienes que pagarlo aparte. Además, las tallas en otros países suelen variar, esto significa que te hará falta tiempo extra para realizar los ajustes necesarios.

También debes tener previsto los trámites de la aduana, que pueden llegar a retrasar la entrega.  Seguramente, con todas estas cuestiones, el vestido termine resultando aún más costoso que comprarlo en tu país. Por ese motivo tendrás que evaluar muy bien cuál es la opción que más te conviene.

¡Tic tac!

6 meses antes de la boda es la fecha límite para comprar el vestido, no puedes tardar más de este tiempo. Si aún no lo has hecho, ya es hora de que corras a comprarlo.

Por otro lado, tienes que complementar el resto de los accesorios como el velo, joyas y zapatos. Todo esto se escoge en función al vestido, de esta manera podrás tener una imagen completa de tu look de pies a cabeza.

Hay una tendencia que se impone cada vez más fuerte, la de usar un segundo vestido durante la fiesta. Muchas novias eligen un vestido más práctico con el que puedan moverse cómodamente. Si esa es tu idea, también debes comprarlo con tiempo. Puedes optar por un vestido corto de otro color o incluso un mono.

También es muy importante que decidas qué clase de zapatos quieres usar. Piensa que la mayor parte del casamiento estarás de pie. Busca zapatos que te hagan sentir cómoda y segura durante toda la velada. Además, la altura de los zapatos es imprescindible para determinar la medida del dobladillo del vestido.

Últimos retoques

3 meses antes se deben comenzar con los ajustes. En esta época tan cercana a la boda es normal que las novias cambien de peso. La mayoría de ellas tienden a adelgazar por todo el estrés y los nervios que implican los preparativos.

Antes de poder retirar el vestido, considera que vas a necesitar por lo menos entre 2 a 3 pruebas para comprobar que te quede a la medida. De esta manera, en caso de que algo no te convenza, tendrás el tiempo suficiente para cambiarlo.

6 a 8 semanas antes es la primera prueba y es cuando se realizan las pequeñas modificaciones, por ejemplo, si quieres cambiar el escote o agregarle algún otro detalle. De aquí en adelante es necesario que mantengas tu peso estable, pero no te asustes si no lo logras, todavía te queda una prueba más para que el vestido quede listo.

4 semanas antes es la segunda prueba. En este momento la mayor parte del trabajo ya debe estar realizado, por lo que tendrás una mejor visión del resultado final. Recuerda en esta prueba llevar todos tus accesorios, incluida la lencería que vas a usar, para chequear que todo se vea perfecto junto al vestido. También ya debes tener decidido el maquillaje, peinado y el ramo. Esto te va a servir para tener una idea clara de cómo lucirás ese día.

Ya es todo tuyo

2 semanas antes llega el momento de recoger ese vestido con el que tanto soñaste. ¡Al fin en tus manos! Que emocionante.

No dudes en probarlo una tercera vez si así lo deseas, para que te sientas completamente segura.

Aquí es cuando todo debe quedar impecable, ya no queda más tiempo para errores. Lo único que importa en este momento, es que cuando te mires al espejo, te sientas conforme con lo que ves.

Una vez que lo recibas, déjalo guardado en la funda con el que te lo entregaron para que no se manche o se estropee con algún elemento. Cuando lo cuelgues, hazlo en un lugar alto para que no se arrugue ni pierda la forma.

Listo, ahora solo queda esperar a que llegue el maravilloso día de la boda.

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